- La oscilación térmica, la radiación y las lluvias intensas de verano en Chihuahua desgastan sobre todo sellos, tornillería, tragaluces y canalones.
- Se repara cuando el daño es localizado y la lámina conserva su sección; se sustituye cuando la corrosión es generalizada o las fugas vuelven después de cada reparación.
- Un canalón que rebosa en cada tormenta tiene un problema de capacidad, no de sellos.
Lo que el clima de Chihuahua le hace a una cubierta
- Oscilación térmica. La diferencia de temperatura entre el día y la noche dilata y contrae la lámina todos los días; con los años, los tornillos se aflojan y los sellos de los traslapes se agrietan.
- Radiación solar. Reseca los selladores y las arandelas de neopreno, y vuelve amarillentos y quebradizos los tragaluces de policarbonato o de fibra de vidrio.
- Lluvias de verano. Concentradas entre julio y septiembre, intensas y cortas: un canalón justo o una bajada parcialmente tapada se rebasan en minutos.
- Granizo, viento y polvo. El granizo marca y perfora; el viento levanta remates y caballetes mal fijados; el polvo y la basura acumulados tapan coladeras y bajadas.
Cómo se hace un diagnóstico
El recorrido de cubierta es un trabajo en altura y se hace con las medidas de la NOM-009-STPS-2011: línea de vida, equipo contra caídas y el permiso de trabajo de la planta. Nunca se pisa un tragaluz; caer a través de uno es uno de los accidentes más frecuentes en cubiertas industriales.
- Desde el interior: manchas, goteo, corrosión en estructura y largueros, aislamiento húmedo o desprendido.
- Desde la cubierta: estado de la lámina, tornillería, traslapes, remates, tragaluces, canalones y bajadas.
- Prueba de riego por zonas para localizar fugas que no se ven, o prueba de inundación en losas de concreto.
- Registro: fotografías numeradas sobre un croquis de la cubierta, con la ubicación de cada hallazgo.
Qué revisar, pieza por pieza
| Elemento | Señal de alerta | Reparación habitual |
|---|---|---|
| Lámina | Óxido rojo en traslapes, perforaciones, pintura desprendida | Limpieza y sistema de recubrimiento; sustitución de piezas perforadas |
| Tornillería | Tornillos flojos u oxidados, arandelas resecas | Reapriete o sustitución por tornillo con arandela nueva |
| Traslapes y remates | Sellador agrietado, caballetes levantados | Retiro del sellador viejo, limpieza y sellado; fijación de remates |
| Tragaluces | Piezas amarillentas, quebradizas o agrietadas | Sustitución y, de paso, protección contra caídas |
| Canalones | Agua estancada, corrosión en uniones, rebosamiento | Limpieza, sellado de uniones, corrección de pendiente o ampliación de capacidad |
| Bajadas pluviales | Obstruidas, desconectadas o sin rejilla | Desazolve, reconexión y rejillas de protección |
| Losas de concreto | Impermeabilizante ampollado, grietas, coladeras tapadas | Reparación localizada o sistema nuevo con garantía del fabricante |
Reparar o sustituir: criterios
Conviene reparar cuando
- Las fugas están localizadas en traslapes, tornillos, remates o tragaluces.
- La lámina tiene corrosión superficial, pero conserva su sección.
- El aislamiento está seco en la mayor parte de la cubierta.
Una opción intermedia es un sistema de recubrimiento aplicado sobre la lámina existente (acrílico, elastomérico o de poliuretano), con tratamiento de tornillos y traslapes. Funciona cuando la lámina está sana y las fugas son muchas pero pequeñas.
Conviene sustituir cuando
- Hay perforaciones por corrosión en varias zonas o la lámina perdió sección.
- El aislamiento está empapado: además de gotear, ya no aísla y acelera la corrosión.
- Las fugas vuelven después de cada reparación.
- El canalón rebosa en cada tormenta: hay que ampliar su capacidad o añadir bajadas, no sellarlo otra vez.
Para comparar, ponga en la misma tabla el costo de reparar cada año, la vida esperada de cada opción y el costo de una gotera sobre el producto o el equipo.
Canalones y bajadas: el punto que más falla
Los canalones interiores, entre dos naves o entre una nave y su ampliación, son los más delicados: si rebosan, el agua entra al edificio. Revise que la capacidad corresponda al área de cubierta que descarga en ellos, que la pendiente lleve el agua hacia las bajadas, que haya rebosaderos que saquen el agua al exterior cuando una bajada se tape y que cada bajada tenga rejilla. En una ampliación, el encuentro de las dos cubiertas se diseña desde el proyecto; lo comentamos en ampliar una nave sin detener la producción.
Programa anual de mantenimiento
- Mayo y junio: recorrido completo, limpieza de canalones, coladeras y bajadas, y reparación de lo encontrado antes de las lluvias.
- Después de cada tormenta fuerte o granizada: recorrido de revisión.
- Octubre: revisión al cierre de la temporada de lluvias.
- Una vez al año: tornillería, sellos y remates, con fotografías comparables a las del año anterior.
- Siempre: registro de cada hallazgo y cada reparación sobre el croquis de la cubierta.
Los trabajos de cubierta se pueden hacer con la planta operando, con protección bajo las zonas de trabajo y los permisos de la planta; vea obra dentro de una planta en operación. El alcance que ofrecemos está en impermeabilización y aislamientos y en la ficha de impermeabilización, que ejecutamos con aplicador aliado autorizado por el fabricante. La sustitución de lámina estructural o de su estructura de soporte es un alcance distinto, que se cotiza con el especialista correspondiente.
Preguntas frecuentes
¿Se puede impermeabilizar una cubierta de lámina?
Sí, con sistemas de recubrimiento diseñados para lámina, siempre que la lámina conserve su sección y se traten antes tornillos, traslapes y remates.
¿Cuándo conviene hacer el trabajo?
Antes de la temporada de lluvias y dentro de las condiciones de temperatura y humedad que indique el fabricante del sistema. En pleno verano las tormentas interrumpen la aplicación.
¿Cuánto dura la garantía?
La define el fabricante según el sistema y el espesor aplicado. Cuando el sistema lo permite, se emite a nombre de su empresa y se entrega con las fichas técnicas.
¿Qué recibo después del diagnóstico?
Un reporte con fotografías ubicadas en un croquis de la cubierta, la causa probable de cada fuga y la recomendación de reparar o sustituir por zona.


